¿Tienes que ver The big Lebowski? Sí

Conocí apenas el año pasado la película The Big Lebowski y me arrepiento de no haberla visto antes. Todo empezó porque desde hace casi dos años comencé a ver más cine, incluso mientras trabajo (cuando puedo). Me propuse ver, si es posible, una película al día y durante todo este tiempo he ampliado mi repertorio.

La película del Dude me voló la cabeza, por lo que decidí hacer unos pequeños estudios, tanto de los personajes como de las tomas, para meterme y entender un poco la genialidad de esta comedia.

Hay una idea que creo que vale la pena rescatar y tiene que ver con la “actitud”; el carisma de los personajes radica en la “actitud” que tienen, en que se toman muy en serio sus cosmovisiones. No importa si ante los ojos de otros son “fracasados”; aun así, su construcción interna es la de unos verdaderos “bad asses”.

Algo de la estética que me gusta es que el caos, el ruido y la suciedad se vuelven bellos, te envuelven en una atmósfera incluso poética, aunque de pronto el White Russian se ve asqueroso, tengo que admitir que nunca lo he probado y solo por ver esta película quisiera tomar uno. 

Cuando terminé de ver The Big Lebowski, sentí que había tomado también una clase de desarrollo de personajes. La construcción de cada uno es magistral; se ve que los hermanos Coen conocen a detalle la vida de cada uno de sus personajes, objetivos, manías, pasado, posibilidades y, sobre todo, niveles de conflicto y disparadores de la personalidad.

¿Tienes que ver The Big Lebowski? Sí, por comedia, por labor patriótica, por amor al cine y también como vacuna para la ansiedad que detonan estos tiempos.

Algunos estudios.

Previous
Previous

La importancia de trabajar con plumones

Next
Next

Avuelo